viernes, 7 de mayo de 2010

Otra Vida


El campanario
iluminándose oníricamente
Un espectro nocturno
¡Despertad, mortales!
anuncia su temible eco
disfrazado de sombras agonizantes.

Una sutil brisa trae consigo
un aroma a crisantemos
llenando las entrañas de la noche
¡Oh, impotente incertidumbre!
¿Qué destino nos deparas?

Angeline C. H.

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