Mostrando entradas con la etiqueta Angeline C. H.. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Angeline C. H.. Mostrar todas las entradas

lunes, 26 de marzo de 2012

La espera

Estrecho páramo del libertinaje,
¡ah, allí donde yacen los restos de las almas!
maldades ocultadas desde mis ancestros.
Baptismo de corrupción,
floreciente hogar de la repulsión
en nauseabundos campos de desesperanza
abandonados por la fe.
Hebras de apatía arraigadas a mis dedos
la sangre de mi soledad
¡Ah, tiempo de necedad!

Angeline C. H.

martes, 24 de mayo de 2011

Sacramental, I

Índigo, como el espectral crepúsculo
en una tarde de abatimiento y condenación
se revelaban las entrañas de mis memorias.
Las demacradas espinas de las frágiles rosas carmín
con delicada firmeza mostraban la fortaleza
que mi ambición había despedido con amargura.
Y entre el rocío del enramaje
la basta llanura de la decepción resplandece
y engrandece el fulgor de la muerte
Mas, ¡ah, ella es la única que abraza mis plegarias!

La espesa ciénaga me engulle
ah, con inusitado placer.
Y manifestad que soy esclava de la demente,
reina de las almas que jamás son recordadas,
amante de las penurias
y que con sencillez beso las nubes
que jamás podré alcanzar.
Mas yo me pregunto si el lecho de mi muerte
liberará mis inquietudes
como el nimbo libera el aguacero.

Angeline C. H.

miércoles, 23 de marzo de 2011

The Dawn



Capricho para el destino,
¡Amén para los proscritos!

Angeline C. H.

domingo, 6 de febrero de 2011

El afecto sin rostro

Añicos, vacíos y turbados por los ecos de mi quimera,
plegarias desconsoladas
¡Ah, cadencia demencial!

desgárrame con la pasión del arrepentimiento de la vida.
Crónicas hastiadas de desencantos,
investidas de codicias incorpóreas
oh, aguda esclavitud de la espina hundida
en el abismal firmamento del olvido.

El descanso perpetuo de la durmiente,
profuso sentimiento
consuelo, lágrima de hiel.
[...]

"Permíteme serenarme entre la calidez de tus brazos,
mi ángel de mirada esmeralda."

Angeline C. H.

sábado, 1 de enero de 2011

Libera me

Opacada espuma de la turbación
¡temor, terror inconmensurable!
Tú, que lograste reducir mis oportunidades acrisoladas
en meros fragmentos de lo que una vez fuí...
¡Exégesis sobre mi alma!

Ah, cúan insoportables resultan tales visiones...
Mas incluso puedo percibir los murmullos inaudibles
de mis rencores ya desterrados,
que creyéndolos agravantes,
los enlacé a mis cabellos con sobrios besos de rechazo,
ignorando que estos acabarían
con mis muñecas aprisionadas a la celosa e iracunda muerte.

Angeline C. H.

domingo, 14 de noviembre de 2010

Viento gélido

[...]

"¿Que podía desear en ese instante, si no el desprivilegiado derecho compasivo de ambicionar tus dulces lágrimas sobre mis hombros, arraigados a la palma de tu mano?

Mis carnes se han descompuesto, y bajo este firmamento estrellado observo, y hallo, y solamente sé que te anhelo, pues solo podré percibir la belleza en lo herido y meditabundo, en los zarzales de la demencia y lo imprudente...

 ¡Ah, locura desatada! ¡No, calumnia despechada!
¡No es anhelo lo que yo siento!"

[...]

Angeline C. H.

domingo, 19 de septiembre de 2010

Sinónimos de la nada


Bajo el llano manto de las náyades, se postran las almas meditabundas que agonizan por hallar su cometido y quedan descubiertas las burbujeantes llamas de ira que estas proclaman. ¡ Falto de gracia y valor, cuán grande es la impotencia que las acompaña! Oh, sí, la compañía...Con vacilante atrevimiento desdeño tal concepto, pues ha sido targiversado por las corruptas manos de la humanidad. Oh, sí, la compañía...Que ha sido refugio de la debilidad y ha caído en el olvido del putrefacto anacronismo de tu existencia.
Adonis, Narciso de mi propio ente, muéstrame con tus ultrajadas manos el camino de la redención, guíame con tus pasos por el misterio de tu espíritu, pues yo he sido desprovista de la valentía de mis andares y he perdido el rumbo y mi mirada centelleante.

Angeline C. H.

miércoles, 15 de septiembre de 2010

Náufrago


La calma desplumada desfallece en lágrimas por la bendición de tu alma. Mucha fortuna te deseo en tu cometido, mas no olvides que jamás lograrás hallar una paz más sincera que la que yo te ofrezco, una paz inmortal, libre de pecado y juicio. No me culpes por ver en tí un reflejo de mi anhelo, ya erosionado por la fuerza del tiempo impío... No, le ruego a Dios que me permitas excusarme con vanas palabras, ruido estruendoso que desmerece este encuentro, ya de por sí maldito desde nuestro nacimiento... ¡Oh, fuente de desaliento! 

¡Una y otra vez entierro mi orgullo por ver en tu figura esos delicados cabellos ébano combatir contra las turbulentas mareas del desamparo!

Angeline C. H.

jueves, 24 de junio de 2010

Apatía



El Destino inescrutable...

Angeline C. H.

sábado, 19 de junio de 2010

La Orden

El acróbata se mece dulcemente junto a la muerte,
pactando con ella para destruir esta verdad.
Los celos del viento lo instigan al suicidio,
pues ¿donde ha quedado la ilusión?
¿Dime, sueño irrealizable,
has destruido tu única emoción?
Mirarme a los ojos te resulta imposible,
mas a mí me resulta insufrible tu desconcertante respiración.
¡Aspiración u obcecación,
permíteme arrebatarme mi único objeto de pasión!
Las estrellas me prometieron el infinito
a cambio de tu absolución.

[...]

Mi estupidez todavía lucha por tu causa.
Te respiro en mí, no me entregues a nada más, te lo imploro.

Angeline C. H.

sábado, 12 de junio de 2010

La Oportunidad




Escucha mis candentes y lamentables suspiros que imploran el asombro de tu enmascarada indiferencia, aunque en estos atisbes cristalinas lágrimas de autocompasión y desolación...


[...]

"Te probaría hasta desentrañarte por completo..."


Angeline C. H.

viernes, 28 de mayo de 2010

Abrazos de Cristal


Las llamas del infierno se presentan ante mis ojos, ignorando mi deseo de redención.

¿Acaso existe algo que me impida partir para siempre?
Ah, este aroma suicida es solo una ilusión evanescente
pero es todavía más real que mi propia existencia...
No importa la sensibilidad de mis lágrimas
o el mortuorio grito por la liberación de mi alma...
Eco de mis desgracias, destrúyeme de nuevo.

[...]

Astuto muchacho, aniquila tu amabilidad para mi satisfacción, convierte mi desesperación en agonía y desea mi muerte con cada mirada que me dediques... ¡Ah, así debe ser, dolorosa indiferencia!

Angeline C. H.

miércoles, 19 de mayo de 2010

Predestinacionismo


"Guarneciendo mis olvidados vestidos con tus lazos de seda y encajes, mi cabello se tornaba suave entre tus dedos, y mi frágil cintura reposaba segura entre tus brazos, mientras esa dulce fragancia a rosas nos embriagaba a ambos. Ah, como olvidar esa ensoñación...

Mas entonces atisbé en tu mirada un deje de impaciencia que me alertó y me desconcertó por completo. ¿Era esa tu idea de Eternidad? La aparente belleza que hay en mí se marchitará con los años, y la grandeza de mis palabras abandonará el lecho de la apasionada fascinación...

Yo, la antítesis de todo lo que tú anhelabas y deseabas poseer, había transmutado mis errores y mi arrepentimiento en esperanza y ahora era el espejo de tus ideales.
Ahora lo se, querido, que yo representaba tu musa, tu inspiración, el descubrimiento de lo fantástico... 

Y yo te rechacé, fría y sin ninguna excusa para mitigar mi propio orgullo, pues la felicidad era como la niebla ante nuestros ojos, una realidad vana e infructuosa, pero la única verdad posible para el burlesco ser humano.

¿Que fin perseguíamos con tanta vehemencia si , al fin y al cabo, ambos sabíamos que solamente nos lograríamos lamer nuestras mutuas y perpetuas heridas de una condenación por una vida inmortal?"


[..]

Angeline C. H.

viernes, 7 de mayo de 2010

La Mandrágora


Acónito... ¡Raíz del diablo, capucha de monje, 
gorra de fraile, veneno de lobo!

Tómame, pues jamás hallaré la paz 
en este frívolo jardín de atropina...

Oh, cándida Adelfa, rescátame, 
pues de este perpetuo tormento jamás lograré escapar...

¡Beleño, ten piedad!

Angeline C. H.

Otra Vida


El campanario
iluminándose oníricamente
Un espectro nocturno
¡Despertad, mortales!
anuncia su temible eco
disfrazado de sombras agonizantes.

Una sutil brisa trae consigo
un aroma a crisantemos
llenando las entrañas de la noche
¡Oh, impotente incertidumbre!
¿Qué destino nos deparas?

Angeline C. H.

martes, 4 de mayo de 2010

Demencia


¡Ah, que placentera la sensación que me invade 
cuando tu figura se recrea en mi mente!

Esa exquisita mezcla de odio y repulsión, 
que como la imperiosa niebla, confunde mi raciocinio, 
arrebatándome mi propia voluntad y extasiándome por el delirio de lo imposible.

Inalcanzable, Irrealizable... ¡Utópico! 
¡Dios debe ser, pues son estas las palabras más bellas que ha creado!

Angeline C. H.

miércoles, 28 de abril de 2010

La Batalla


"Si la Eternidad pudiera tomarme como su esposa..."

[...]

"Dime, querido, sin aflicción ¿Se sabe de algo más hermoso que la sangre?

¡La sangre, castidad de nuestra estirpe! Mal del perverso amante de la Vida, alivio del romántico inconformista, lecho que hace descansar al glotón y fosa que entierra al ladrón...

¿Mas que hay del Vanidoso y la Olvidada? Caminan de la mano mientras sus latidos cuentan los segundos y sus ojos fulminan los rayos de luz que quedan para que, al cesar la tregua con el Sol, sus pretensiones exagües infrinjan su obstinación y se internen en la cárcel del Duelista, intentando finalizar con el Sufrimiento, el único rey que los govierna a ambos.

¡Oh,que místicismo encierra el momento en que esa dulce hoja se interna en mí,
como la valiente ola viola sin compasión cada grano de arena!"

Angeline C. H.

martes, 27 de abril de 2010

Reminiscencia


"Son esos vagos pensamientos, mas no por eso poco intensos, los que recorren las entrañas de mi conciencia del mismo modo que la consume, observando como las astillas de la razón me privan del sosiego y me embriagan de oscuros deseos ilusorios. ¡Ay de mí, y de mi sensatez! Bien sabes, inexorable soledad, que yo jamás perturbé los rincones de tu clemencia, y la lacra a la que me sometí no fue sino a causa de la terrible obsesión enfermiza que me tomaba, ya que era menester hallar un designio al que odiar y por el que seguir viviendo."

[...]

"La lluvia ¡Oh, gracias por esos inocentes besos esperanzadores! logra apaciguarme, mostrándome el tortuoso camino de mi destino. Sin duda, ya es demasiado tarde para mis plegarías, pues mi cuerpo fue entregado a los ángeles del cielo bajo mi voluntad y mis lágrimas sellaron el pacto con el Innombrable.¡Que alguien se apiade de mis memorias, pues es lo único que me queda!"

Angeline C. H.


viernes, 23 de abril de 2010

La Dormida



Un pétalo por mi ira frustrada,

dos espinas por tu indiferencia mostrada,
tres lágrimas por mi rostro atemorizado,
cuatro gotas de sangre por mi tiempo desperdiciado...


[...]

"Y mientras arrancaba con toda mi furia las hojas de esas insensibles rosas, advertí el color escarlata que bañaba completamente mi vestido y mis demacradas manos."


"¡Si al menos así pudiese liberarme de la agonía que abraza mi alma! Esta sangre no será derramada en vano ¡No! Este sacrificio no es ni será nunca en tu nombre....Tú, que como el cristalino hielo has osado camuflarte como una sombra de mis esperanzas en este mundo perecedero y ruín. ¡Ah, como te detesto! Te has atrevido a burlar el lazo atemporal entre la vida y la muerte...

Aún escucho los llantos de los ángeles, que no pudieron impedir una blasfemia tan grande..."

Angeline C. H.

miércoles, 21 de abril de 2010

Crooked Little Song



He's not blond...
He's not bad...
He is, certainly, my faithful friend, the bat.

Angeline C. H.