martes, 27 de abril de 2010

Reminiscencia


"Son esos vagos pensamientos, mas no por eso poco intensos, los que recorren las entrañas de mi conciencia del mismo modo que la consume, observando como las astillas de la razón me privan del sosiego y me embriagan de oscuros deseos ilusorios. ¡Ay de mí, y de mi sensatez! Bien sabes, inexorable soledad, que yo jamás perturbé los rincones de tu clemencia, y la lacra a la que me sometí no fue sino a causa de la terrible obsesión enfermiza que me tomaba, ya que era menester hallar un designio al que odiar y por el que seguir viviendo."

[...]

"La lluvia ¡Oh, gracias por esos inocentes besos esperanzadores! logra apaciguarme, mostrándome el tortuoso camino de mi destino. Sin duda, ya es demasiado tarde para mis plegarías, pues mi cuerpo fue entregado a los ángeles del cielo bajo mi voluntad y mis lágrimas sellaron el pacto con el Innombrable.¡Que alguien se apiade de mis memorias, pues es lo único que me queda!"

Angeline C. H.


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